Las políticas de Donald Trump han reforzado el propósito de los BRICS: promover un orden menos centrado en Occidente, buscar alternativas a las instituciones que domina —como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional— y ganar mayor influencia frente a Washington. Sin embargo, sus divisiones internas, los distintos grados de confrontación con Estados Unidos y la defensa de su autonomía estratégica limitan su capacidad de actuar como bloque con una fuerza geopolítica eficaz.
Donald Trump’s policies have reinforced the BRICS’ core purpose: to advance a less Western-centric order, expand their room for maneuver vis-à-vis Washington, and develop alternatives to Western-dominated institutions. Yet deep internal divisions, varying degrees of confrontation with the United States, and a strong commitment to strategic autonomy constrain their ability to act cohesively and to emerge as an effective geopolitical bloc.