La reciente publicación del libro de Carmen María Cerdá Mondejar (2025) sobre la implementación en la región de Murcia de la reforma educativa de la Segunda República española, en especial en relación con la escuela rural, sirve de pretexto —tras exponer de modo sucinto su estructura y contenido— para abordar dos cuestiones clave, de índole general, que subyacen y están presentes en toda la obra:
a. Si es posible, y hasta qué punto, hablar de una reforma educativa republicana en los años analizados (1931-1936), bien porque haya, de hecho, diversas concepciones de la reforma en liza en dichos años, bien porque se trata de una reforma frustrada por el golpe de Estado de julio de 1936.b. Si, desde una perspectiva temporal y espacial más amplia, la institución escolar y la escolarización —un producto y una práctica social propias del medio urbano en su génesis y configuración—, no son, por su propia naturaleza, una institución y una práctica ajenas a las necesidades formativas, modos y ritmos de vida del mundo rural. Si, en definitiva, la escuela y la escolarización no han tenido, y tienen, por objeto más el desarraigo que la inserción en dicho mundo.
The recent publication of Carmen María Cerdá Mondejar’s book (2025) on the implementation in the region of Murcia of the educational reform of the Second Spanish Republic, especially in relation to rural schools, serves as a pretext —after briefly setting out its structure and content— to address two key issues, of a general nature, that underlie and are present throughout the work:a. Whether it is possible, and to what extent, to speak of a republican educational reform in the years analysed (1931-1636), either because there are, in fact, different conceptions of the reform at stake in those years, or because it is a reform frustrated by the coup d’état of July 1936.b. If, from a broader temporal and spatial perspective, the school institution and schooling, a product and a social practice of the urban environment in its genesis and configuration, are not, by their very nature, an institution and a practice alien to the educational needs, ways and rhythms of life of the rural world. If, in short, school and schooling have not had, and have, as their object more uprooting than insertion in that world.