Coimbra (Sé Nova), Portugal
En las últimas décadas, el poder judicial y los tribunales han adquirido gran relevancia social y política a escala mundial. La característica distintiva de ese protagonismo reside en la creciente dimensión política de las funciones de los tribunales, que se ha vuelto sistemática y estructural. Sin embargo, esta transformación estructural sitúa al poder judicial en una encrucijada: al mismo tiempo que sobre él recaen las expectativas de salvaguarda del Estado de derecho democrático, de protección de los derechos fundamentales y, en cierta medida, de los fundamentos de la democracia liberal, se intensifican las vulnerabilidades relacionadas con las interferencias políticas, la presión ejercida por actores económicos poderosos y la pérdida de la confianza pública. Este artículo analiza algunas de esas tensiones y discute, en particular, las condiciones institucionales que pueden favorecer una relación virtuosa entre el poder judicial y la calidad de la democracia
In recent decades, judiciaries and courts have gained considerable social and political salience worldwide. The distinctive feature of this development lies in the growing political dimension of judicial functions, which has become systematic and structural. Yet this structural transformation places the judiciary at a crossroads. While courts are increasingly expected to safeguard the democratic rule of law, protect fundamental rights and, at least to some extent, support the foundations of liberal democracy, vulnerabilities are also intensifying, including exposure to political interference, pressure from powerful economic interests, and declining public trust. This article analyses some of these tensions and, in particular, discusses the institutional conditions that can foster a virtuous relationship between the judiciary and the quality of democracy.