La protección se extiende de forma integral a la integridad física, moral y al patrimonio personal del profesional vinculado al ejercicio de sus funciones, al resto del personal del sistema sanitario público, así como a todas las personas usuarias, pacientes, familiares y sus acompañantes. Asimismo, se garantiza específicamente la protección del trabajador frente a agresiones, insultos, amenazas y su divulgación a través de redes sociales, plataformas digitales o cualquier otro medio de comunicación electrónica, cuando estas conductas tengan su origen o causa en el desempeño de su actividad profesional.