Julio Hizmeri
, Percy Mejía Elvir
La formación de profesionales de la educación enfrenta el desafío de superar enfoques apli-cacionistas que reducen la enseñanza a una actividad técnica de mera transmisión de conoci-mientos disciplinarios. Este estudio tuvo como objetivo comprender el sentido pedagógico de la escritura narrativa en la formación inicial docente, analizando las experiencias vividas durante las pasantías de práctica y los aprendizajes experienciales que emergen reflexivamente a través de la producción de relatos. Se empleó un diseño cualitativo fenomenológico-hermenéutico, analizando temáticamente 47 relatos de experiencias escritos por estudiantes de pedagogía en lenguaje y comunicación durante un semestre de práctica inicial. Los resultados evidencian que la escritura narrativa permite al profesorado en formación profundizar en su comprensión de la enseñanza, destacando tres dimensiones clave: a) que la enseñanza se alinee con la vida del estudiantado, b) que la enseñanza conmueva y movilice emocionalmente a la niñez y c) que la enseñanza se sensibilice y reconozca sus singularidades. Se concluye que la narrativa constituye una herramienta esencial para el desarrollo de la sensibilidad pedagógica, propiciando formas más auténticas y menos estandarizadas de aprendizaje profesional en la formación docente.
The training of education professionals faces the challenge of overcoming application-based approaches that reduce teaching to a technical activity of merely transmitting disciplinary knowledge. This study aimed to understand the pedagogical significance of narrative writing in initial teacher education, analyzing the experiences lived during practicum internships and the experiential learning that emerges reflectively through the production of narratives. A qualitative phenomenological-hermeneutic design was employed, thematically analyzing 47 experience narratives written by language and communication pedagogy students during an initial practice semester. The results show that narrative writing enables teacher trainees to deepen their understanding of teaching, highlighting three key dimensions: a) that teaching aligns with students’ lives, b) that teaching moves and emotionally engages children, and c) that teaching is sensitive to and recognizes their individualities. It is concluded that narrative constitutes an essential tool for developing pedagogical sensitivity, fostering more authentic and less standardized forms of professional learning in teacher education.