Madrid, España
La reforma laboral operada por el Real Decreto‑ley 32/2021 tuvo entre sus objetivos principales la reducción de la temporalidad estructural del mercado de trabajo español y, en el ámbito de la contratación, el fortalecimiento y expansión de los contratos formativos. Cinco años después, el análisis integrado de los datos de contratación y empleo, junto con el desarrollo normativo producido desde 2021, permite constatar que los resultados cuantitativos vinculados a esta modalidad siguen siendo modestos, sin evidenciar un incremento sustantivo del uso de los contratos formativos. A ello contribuyen diversos factores: la persistencia de alternativas funcionales como becas y prácticas extracurriculares, la complejidad e incongruencia del marco regulatorio y la falta de coordinación entre la normativa laboral y la educativa, especialmente relevante en el contrato de formación en alternancia. Este trabajo revisa los objetivos de la reforma, analiza la evolución cuantitativa de los contratos formativos y examina críticamente el marco jurídico vigente, con especial atención al reciente RD 1065/2025.
The labour reform introduced by Royal Decree-Law 32/2021 aimed, among other objectives, to reduce structural temporary employment and to promote training contracts. Five years later, the analysis of quantitative employment data combined with the regulatory developments enacted since 2021 reveals that the use of training contracts has not increased significantly. Their limited expansion can be attributed to the continued prevalence of alternative mechanisms such as internships, the regulatory complexity of the system, and the insufficient coordination between labour and educational legislation, particularly in training‑through‑work schemes. This article reviews the reform’s objectives, examines the evolution of training contracts, and critically analyses the current regulatory framework, with special attention to RD 1065/2025.