Utrera es una localidad puramente mariana, como bien lo demuestra la devoción de Ntra. Sra. de Consolación. No obstante, antes de su llegada a la villa, existió otra imagen que colmaba la fe de sus vecinos y de la propia capital hispalense, la Virgen de las Veredas. Patrona del municipio desde 1605, esta venerada efigie se localizaría en el monasterio de San Francisco de la misma urbe, bajo el mecenazgo de la familia Ponce de León y Perea. Serán estos los que encargasen la ejecución de un retablo que estuviese a la altura de tan especial efigie en los primeros compases del siglo XVI. Gracias a este artículo sacamos a la luz a sus autores, Gómez de Orozco y Alonso de León, referentes del arte de transición del Gótico final al primer Renacimiento en el reino sevillano. A lo que se suman otros datos inéditos centrados con el desaparecido templo.
Utrera constitutes a locality of markedly Marian character, as evidenced by the widespread devotion to Our Lady of Consolation. However, prior to her introduction into the town, another cultic image commanded the religious fervor of both its inhabitants and those of the Sevillian capital: the Virgin of the Veredas. Proclaimed patroness of the municipality in 1605, this venerated effigy was housed in the Monastery of San Francisco of the same city, under the patronage of the Ponce de León and Perea lineages. It was this milieu that commissioned, in the early sixteenth century, the execution of an altarpiece commensurate with the singularity of the image. The present study identifies its authors –Gómez de Orozco and Alonso de León– figures of reference in the transition from the Late Gothic to the Early Renaissance within the Sevillian sphere. Furthermore, it contributes previously unpublished data concerning the now-lost monastic complex.