La aprobación de la regla de la Hermandad de las Ánimas Benditas de Camas en 1784 no fue casual. Los cofrades cameros decidieron ajustar a derecho la existencia centenaria de esta corporación, ante el temor surgido de las distintas reformas realizadas por el gobierno ilustrado de Carlos III, en relación con la Iglesia católica. El asistente real en Sevilla, Pablo de Olavide, prohibió la subsistencia de las cofradías que no tuvieran la aprobación pertinente, acelerando la regularización de un gran número de ellas. En este aparente primer marco normativo podemos encontrar el fin para el que se fundó la hermandad camera, los órganos de gobierno por los que se regía, la tipología de cofrades que la componía, los actos y cultos celebrados a lo largo del curso litúrgico, la financiación de la misma y las actividades benéfico-asistenciales que proporcionaba al cofrade.
The approval of the rule of the Brotherhood of the Blessed Souls in Camas in 1784 was not a fortuitous event, but rather a deliberate legal formalization of a confraternity with centuries of existence. The decision of its members sought to legitimize their institution, driven by the apprehension provoked by several ecclesiastical reforms enacted under the enlightened rule of Charles III. In this regard, the royal assistant in Seville, Pablo de Olavide, issued a directive prohibiting the continued operation of religious brotherhoods lacking official authorization, thus accelerating the institutional regularization of a significant number of them. The 1784 rule constitutes the first normative framework that outlines de foundational purpose behind the establishment of the Camas brotherhood, the structure of its governing bodies, the classification of its members, the devotional practices throughout the liturgical year, the mechanisms for finantial support, and the charitable and assistance- oriented functions it provided to its members.