Rumanía
Considerada siempre como una obra programa, el grabado en cobre La Melancolía I (1514), contiene una suma considerable de principios filosóficos del humanismo europeo. En su Anatomía de la Melancolía, R. Burton aprecia el grabado de Alberto Durero como la más importante representación enciclopédica del temperamento melancólico‡. La idea de que el grabado se pone a la cabeza de una serie de cuatro cuadros consagrados a los cuatro temperamentos entre los que estaría faltando uno (que sería el de Adan y Eva de 1504), es probable. Pues los tres célebres grabados, El caballero, El diablo y la muerte (1513), Melancolía (1514) y San Jerónimo en su celda (1520), revelan la maestría y la plena madurez del artista. Aparentemente muy diferentes, los grabados son considerados como formando parte de un tríptico imaginario que quiere ilustrar las tres virtudes escolásticas: morales, teologales e intelectuales, interpretadas por Durero en la expresión estética de las tres vías: la vía caballeresca; la vía monástica; el Arte Real§. En la Melencolia I, el pesimismo cultural, el pathos de la profundidad y el sentimiento de lo sublime evocan lo específico de la imaginación germánica, y ningún elemento de esta composición alegórica debe su presencia al azar.
Considered always as a work, the copper engraving La Melancolía I (1514) contains a considerable amount of philosophical principles of European humanism. In his Anatomy of Melancholy, R. Burton appreciates the engraving of Albrecht Dürer as the most important encyclopedic representation of the melancholic temperament ‡. The idea that engraving is at the head of a series of four paintings dedicated to the four temperaments among which one seems to be missing (that is, that of Adam and Eve of 1504) is probable. For the three famous engravings, The Knight, The Devil and Death (1513), Melancholy (1514) and St. Jerome in his cell (1520), Reveal the mastery and full maturity of the artist. Apparently very different, the engravings are like the part of an imaginary triptych that wants to illustrate the scholastic virtues: moral, theological and intellectual, interpreted by Dürer in the aesthetic expression of the three ways: the knightly way; the monastic way; the real art§. In Melencolia I, cultural pessimism, the path of depth and the feeling of the sublime, evoke the specificity of the Germanic imagination, and no element of this allegorical composition must be its presence at random.