Este trabajo explora cómo la niñez migrante LGBT+ no acompañada en contexto de movilidad vive sus procesos de transición de género y/o descubrimiento de su orientación sexual. A partir de entrevistas a profundidad con cuatro jóvenes que migraron a México siendo adolescentes, se reconstruyen sus experiencias, que evidencian la violencia y discriminación sufridas en sus países de origen, derivado de sus disidencias sexogenéricas. Lo anterior los obliga a migrar para vivir sus expresiones y orientaciones sexuales, de modo que la migración se convierte en una estrategia de supervivencia ante contextos hostiles hacia la diversidad sexual y de género. El texto explora una faceta poco estudiada en México: la migración infantil LGBT+, visibilizando que esta no es homogénea sino que está compuesta por una población diversa, y destaca la necesidad de reconocer sus realidades específicas dentro de sus procesos migratorios.