El sistema de encarcelamiento para personas migrantes más grande del mundo se encuentra en Estados Unidos de América. Esto, aunado a la detención y deportación de la población migrante indocumentada, puede entenderse con un enfoque de crimigración, en el cual se hibridan las leyes penales con las migratorias. Con el objetivo de analizar desde epistemologías feministas la criminalización y el encarcelamiento de juventudes mexicanas indocumentadas, se efectuó una revisión documental y entrevistas semiestructuradas a jóvenes mexicanos que estuvieron encarcelados. De esta manera se argumenta que la crimigración, y en consecuencia el encierro de personas migrantes, se organiza en términos de género, raza y clase. Además, se presentan las resistencias al encarcelamiento, desde los cuidados y afectos que los mismos jóvenes desarrollaron para enfrentar el encierro. Así mismo, esta investigación identifica el vínculo entre el rechazo al régimen de control migratorio con el abolicionismo del complejo industrial carcelario.