El crimen organizado en Guerrero utiliza el reclutamiento forzado de personas menores de 18 años como una estrategia para fortalecer su aparato armado y ejercer control social sobre el territorio. En respuesta, las familias recurren al desplazamiento hacia el norte del país y a la solicitud de asilo en Estados Unidos como mecanismos de protección. Desde un enfoque cualitativo, se realizan entrevistas a profundidad con familias albergadas en Nogales, Sonora, entre 2019 y 2022, cuyos testimonios permiten identificar distintas modalidades de reclutamiento y de utilización de niños, niñas y adolescentes dentro de las dinámicas criminales, así como su vínculo con procesos de desplazamiento forzado y búsqueda de protección internacional. La investigación ofrece una perspectiva poco explorada sobre las formas contemporáneas de violencia y control territorial en Guerrero.