En un contexto regional marcado por el auge de la diplomacia presidencial y la creciente politización de las designaciones diplomáticas, vale la pena examinar la evolución del equilibrio entre diplomacia profesional y nombramientos políticos en la representación exterior de México entre 2000 y 2024, así como la evolución de la composición por sexo de las jefaturas de misión. En consecuencia, se propone que la coexistencia entre diplomáticos de carrera y designaciones políticas puede ser funcional siempre que se mantenga dentro de márgenes razonables, y que los avances en igualdad de género deben sustentarse en cambios estructurales de la carrera diplomática, más que en decisiones políticas coyunturales.
In a regional context marked by the rise of presidential diplomacy and the increasing politicization of diplomatic appointments, it is worthwhile to examine the evolution of the balance between professional diplomacy and political appointments in Mexico’s foreign representation between 2000 and 2024, as well as changes in the gender composition of heads of mission. Therefore, it is proposed the coexistence of career diplomats and political appointees can be functional as long as it remains within reasonable bounds, and that advances in gender equality should be grounded in structural changes to the diplomatic career system rather than in contingent political decisions.