Como advirtió George F. Kennan en el “Telegrama largo” (1946), los regímenes ideocráticos conciben el entorno internacional como un campo de disputa permanente donde la política exterior es una extensión de la lógica interna del poder. En el caso cubano, esa premisa se ha mantenido estable desde 1959, pese a la adaptación de sus formas al contexto internacional. De ahí la necesidad de analizar los factores ideológicos y pragmáticos que explican la conducta externa de Cuba y los mecanismos mediante los cuales proyecta su influencia en el hemisferio, con efectos sobre la calidad democrática regional.
As George F. Kennan warned in the “Long Telegram” (1946), ideocratic regimes view the international environment as a permanent battlefield, in which foreign policy is an extension of the internal logic of power. In the Cuban case, this premise has remained stable since 1959, despite the adaptation of its forms to the international context. Hence the need to analyze the ideological and pragmatic factors that explain Cuba’s external behavior and the mechanisms through which it projects its influence in the hemisphere, with effects on regional democratic quality.