Estados Unidos
Hoy, Cuba parece estar hundiéndose. Para salir del atolladero actual, una nueva generación de líderes tendría que comprometerse con seriedad, como mínimo, a una liberalización económica más profunda, por muy dolorosa que pueda ser a corto plazo. A fin de encauzar con plenitud al país por el buen camino, también tendrían que democratizarlo. Por desgracia, tras una década de política de retoques marginales, los actuales dirigentes cubanos han dado pocas señales de estar dispuestos a abordar de frente los retos de la isla o ceder el control a quienes podrían hacerlo.
Today, Cuba seems to be sinking. To get out of the current quagmire, a new generation of leaders would have to seriously commit, at a minimum, to deeper economic liberalization as painful as it might be in the short term. To fully set the country on the right path, they would need to democratize it as well. Sadly, after a decade of policy tinkering, Cuba’s current leadership has given few signs that it is ready to tackle the island’s challenges head on or cede control to those who could.