Carlos Bellido González del Campo
La Ley 8/2021 introdujo un cambio estructural en el régimen jurídico de la discapacidad, sustituyendo el modelo de incapacitación por un sistema basado en el reconocimiento de la capacidad jurídica y en medidas de apoyo, en consonancia con la Convención de Nueva York de 2006. En materia de responsabilidad civil, el nuevo artículo 299 CC establece que las personas con discapacidad responden conforme a las reglas generales, eliminando su exoneración automática y exigiendo un análisis casuístico de su imputabilidad, en función de su discernimiento y de los apoyos existentes. Ello configura un modelo de responsabilidad basado en la autonomía y la corresponsabilidad, compatible con la posible concurrencia de terceros responsables. La STS 3788/2025, de 21 de julio, delimita el alcance de la responsabilidad del guardador de hecho por los daños causados por un menor inimputable, rechazando la aplicación analógica del artículo 1903 CC y fundamentando la condena en el artículo 1902 CC por culpa propia derivada de la omisión del deber de vigilancia. El Tribunal Supremo distingue entre responsabilidad vicaria y responsabilidad por negligencia personal, afirmando que quien asume fácticamente el cuidado de un menor adquiere una posición de garante que le impone un deber jurídico de diligencia. La sentencia consolida una interpretación funcional de la culpa in vigilando y refuerza un modelo de responsabilidad civil basado en la creación y control del riesgo, contribuyendo a la sistematización jurisprudencial tras la reforma operada por la Ley 8/2021.
Act 8/2021 introduced a structural reform in the legal regime governing disability, replacing the traditional incapacitation model with a system based on the recognition of legal capacity and support measures, in accordance with the 2006 New York Convention on the Rights of Persons with Disabilities. In the field of civil liability, the new Article 299 of the Spanish Civil Code establishes that persons with disabilities are liable in accordance with the general rules, eliminating their automatic exemption and requiring a case-by-case assessment of their imputability, taking into account their level of discernment and the support measures in place. This framework reflects a model grounded in autonomy and shared responsibility, while remaining compatible with the potential concurrent liability of third parties. Supreme Court Judgment 3788/2025, of 21 July, clarifies the scope of liability of a de facto guardian for damage caused by a non-imputable minor, rejecting the analogical application of Article 1903 of the Civil Code and grounding liability instead on Article 1902, based on the guardian’s own negligence arising from a breach of the duty of supervision.
The Supreme Court distinguishes between vicarious liability and liability for personal fault, holding that any person who assumes the care of a minor acquires a guarantor position and is therefore subject to a legal duty of care. The judgment consolidates a functional interpretation of negligent supervision and reinforces a model of civil liability based on the creation and control of risk, contributing to the systematic development of case law following the reform introduced by Act 8/2021.