Clara Díaz Ordás
: El contrato de alimentos, tal y como ha sido regulado por la Ley 41/2003 de 18 de noviembre, posibilita garantizar deberes de asistencia y cuidado a cualquier persona, siendo especialmente útil en el ámbito de los cuidados de personas vulnerables y, dentro de ellas, de los mayores. En la medida que el contrato implica la cesión de bienes o derechos, no es infrecuente que sea impugnado por aquellas personas que, con dicha transmisión, ven defraudadas sus expectativas hereditarias alegando la inexistencia de causa o la ilicitud o falsedad de la misma.
Contract of support, as regulated by Law 41/2003 of November 18, makes it possible to guarantee duties of assistance and care to any person, being especially useful in the area of care for vulnerable individuals, and within that group, the elderly. Insofar as the contract involves the transfer of assets or rights, it is not uncommon for it to be challenged by those who, through said transfer, see their inheritance expectations thwarted, alleging the lack of a valid cause or its illegality or falsity.