Zaragoza, España
La reciente Directiva (UE) 2024/1385 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de mayo de 2024, sobre la lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, presta una especial atención a la «ciberviolencia», fenómeno que afecta de manera desproporcionada a mujeres y niñas, poniendo de relieve la extraordinaria potencialidad lesiva de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (las TIC). A estos efectos, dedica su Capítulo II a los «delitos relacionados con la explotación sexual de mujeres y menores y con la delincuencia informática», contexto en el que se enmarca su art. 7.c). Este precepto, integrado en una disposición más amplia relativa a lo que genéricamente se denomina «ciberacoso», establece que los Estados miembros de la Unión Europea han de garantizar que sea punible como delito la siguiente conducta intencionada: «el envío no solicitado a una persona, mediante TIC, de una imagen, vídeo u otro material similar que represente los genitales, cuando sea probable que tal conducta cause daños psicológicos a esa persona». En el presente trabajo se analiza críticamente, en primer lugar, la configuración de dicho delito –expresamente denominado «ciberexhibicionismo» por el legislador europeo– en la propia Directiva. En segundo lugar, se examina el tratamiento de este fenómeno tecnológico en el ordenamiento jurídico penal español. Finalmente, se incluye una sucinta referencia a su abordaje en el Derecho comparado europeo, habida cuenta, además, de la obligación de transposición de la Directiva, a más tardar, el 14 de junio de 2027.
The recent Directive (EU) 2024/1385 of the European Parliament and of the Council of 14 May 2024 on combating violence against women and domestic violence, pays particular attention to ‘cyber violence’, a phenomenon that disproportionately affects women and girls, highlighting the extraordinary harmful potential of Information and Communication Technologies (ICT). For these purposes, Chapter II is devoted to ‘offences related to the sexual exploitation of women and minors and to cybercrime’, within which Article 7(c) is framed. This provision, forming part of a broader regulation concerning what is generally referred to as ‘cyber harassment’, establishes that the Member States of the European Union shall ensure that the following intentional conduct is punishable as a criminal offence: ‘the unsolicited sending, by means of ICT, of an image, video or other similar material depicting genitals to a person, where such conduct is likely to cause serious psychological harm to that person’. This paper first critically analyses the configuration of this offence—expressly referred to as ‘cyberflashing’ by the European legislator—within the Directive itself. Secondly, it examines the treatment of this technological phenomenon in Spanish criminal law. Finally, it includes a brief reference to its treatment in European comparative law, also considering the obligation to transpose the Directive no later than 14 June 2027.