En el contexto actual, el teléfono inteligente se ha convertido en un instru-mento imprescindible en la vida diaria de los ciudadanos: no sólo desem-peña un papel crucial para mantener nuestras comunicaciones telemáticas, sino que frecuentemente funciona también como un instrumento de trabajo y constituye un soporte en el que conservamos buena parte de nuestra vida privada. Consciente de esta realidad, hace ya más de una década que el legislador introdujo en la LECrim, a través de la LO 13/2015, varias medidas de investigación que permiten seguir el rastro que genera el empleo del smartphone para lograr la averiguación de delitos. Con el presente trabajo nos proponemos analizar las notas básicas de cada una de estas técnicas, valorando la calidad de las normas que las regulan y calibrando el impacto que su utilización por las autoridades produce en los derechos fundamentales de la persona usuaria del dispositivo, en especial en su privacidad. En realidad, no es descabellado plantearse una cuestión un tanto inquietante: ¿existe aún este bien jurídico, tal y como fue concebido en sus orígenes, en el mundo digital?
In the current context, smartphones have become an essential tool in peo-ple’s daily lives: not only do they play a crucial role in maintaining our telematic communications, but they also frequently serve as a work tool and a medium on which we store a large part of our private lives. Aware of this reality, more than a decade ago, the legislator introduced several investigative measures into the Criminal Procedure Act (LECrim) through Organic Law 13/2015, which allow the trail generated by smartphone use to be tracked in order to investigate crimes. In this paper, we aim to analyse the basic features of each of these techniques, assessing the quality of the regulations governing them and gauging the impact that their use by the authorities has on the fundamental rights of the device user, particularly their privacy. In fact, it is not unreasonable to ask a somewhat disturbing question: does this legal right, as it was originally conceived, still exist in the digital world?