Este artículo analiza la profunda reforma policial y de seguridad llevada a cabo durante los primeros dos gobiernos socialdemócratas del Frente Amplio (2005-2015) y la adopción por parte del gobierno de políticas asociadas con mano dura. La crisis socioeconómica del 2002 produjo un aumento de la violencia y la criminalidad como también una coyuntura crítica que permitió al primer gobierno socialdemócrata realizar una reforma institucional en el área de seguridad. Sin embargo, y a pesar de los profundos cambios, la política de seguridad pública tuvo a la policía como actor central y casi exclusivo, dando prioridad a medidas represivas por encima de medidas sociales, que no lograron reducir la violencia en el país. La centralidad de la policía en llevar adelante la reforma como también la influencia de actores extranjeros, explica por qué un gobierno socialdemócrata acabo aplicando políticas conservadoras en el área de seguridad.
This article examines the institutional reform in the police and security policies during the first two administrations of the social democratic Frente Amplio in Uruguay (2005-2015), and the adoption of policies associated with mano dura. The 2002 socioeconomic crisis led to a significant increase in violence across the country. At the same time, it created a critical juncture, which allowed the first Frente Amplio administration to develop an institutional transformation in the area of security. However, and despite the deep transformations, public safety policy kept the police as its main and almost exclusive actor, giving priority to repressive measures over social policy, failing to reduceviolence. The centrality of the police in leading the reform as well as foreign influences explain why a social democratic government ended applying conservative measures in the area of security.