La preparación en emergencias persigue el objetivo de construir resiliencia social. Una comunidad resiliente es aquella capaz de anticiparse, resistir y recuperarse ante situaciones adversas, minimizando sus consecuencias y mejorando las condiciones para que en un futuro la vulnerabilidad sea menor. La escuela tiene un enorme potencial para desarrollar esa capacidad colectiva. En las aulas se aprenden no solo contenidos, sino también formas de convivir, cooperar y afrontar los riesgos. Trabajar la prevención significa aprender a actuar con responsabilidad, mantener la calma, cuidar de los demás y comprender que la seguridad es una tarea compartida. Porque prevenir no es únicamente reaccionar ante el peligro. Prevenir es preparar para la vida.