El cambio climático está transformando las condiciones de vida en todo el planeta, con situaciones de crisis climáticas que confirman un calentamiento acelerado sin precedentes. Según la Oficina de la Naciones Unidas para la Gestión del Riesgo de Desastres {UNDRR), los episodios relacionados con el clima aumentaron un 83% entre 1980-1999 y 2000-2019. El cambio climático es además un multiplicador sistémico de riesgos que trasciende fronteras. Frente a la magnitud de los desastres, las alianzas internacionales no son una opción diplomática, sino una exigencia sistémica derivada de las propias características de los riesgos climáticos y de las profundas desigualdades que existen en la comunidad internacional.