Los abusos financieros -lavado de dinero, evasión fiscal y banca mal reglamentada- existen desde que hay finanzas que estafar. Pero la globalización plantea nuevos desafíos a medida que van desapareciendo las fronteras. Las nuevas tecnologías permiten que países pequeños y remotos hagan dinero rápido por medio de sus sistemas bancarios con reglamentaciones deficientes. Nuevas iniciativas multilaterales han empezado a atacar el problema, pero si el gobierno de Bush no sigue adelante con las reformas, todo ese esfuerzo podría venirse abajo.