Terminaron las dictaduras y con ellas la tortura y la intimidación. En 34 de 35 países de América Latina se realizan elecciones libres y la sociedad civil constituye numerosas organizaciones no gubernamentales que velan por el respeto de los derechos humanos. Pero eso no es una garantía, pues insuficiencias institucionales como la corrupción siguen vigentes. El sistema interamericano de derechos humanos de la OEA es el mecanismo que se requiere para movilizar la opinión pública y fortalecer la democracia.