Estados Unidos
El año pasado, cuando Vicente Fox conmocionó al mundo al convertirse en el primer presidente electo de la oposición después de 71 años, empezó un proceso que reverbera en toda América Latina. Fox ha abandonado la añeja tradición mexicana de la no intervención, orientando al país hacia una participación más estrecha en todo el hemisferio occidental. La nueva diplomacia mexicana tiene un gran potencial para mejorar la vida de sus vecinos, y particularmente la de Estados Unidos.