Este artículo ofrece un análisis comparativo de las políticas de protección social, bienestar y derecho laboral para personas neurodivergentes en Europa, Estados Unidos y Japón. A través de un análisis narrativo de casos reales documentados, se examina cómo los diferentes marcos jurídicos, sistemas de bienestar y culturas organizacionales configuran la inclusión laboral y social. El artículo destaca las tensiones entre los modelos médico y social de la discapacidad, entre el universalismo y el particularismo en las intervenciones, y entre el imperativo de inclusión y las lógicas económicas de productividad y condicionalidad. A pesar de las profundas diferencias en sus trayectorias históricas y arquitecturas institucionales, los tres contextos comparten un marco mínimo de valores democráticos y económicos, lo que permite una comparación crítica de la eficacia, las limitaciones y las trayectorias futuras de las políticas públicas para la neurodiversidad. El análisis se centra en instrumentos clave: directivas antidiscriminatorias, obligaciones de ajustes razonables, sistemas de cuotas, medidas de activación y prestaciones económicas. Se recurre a sentencias emblemáticas, programas corporativos pioneros y experiencias individuales documentadas por organismos públicos y asociaciones. Los resultados revelan convergencias prácticas en cuanto a los ajustes efectivos —como adaptaciones sensoriales, horarios flexibles y procesos de selección alternativos—, al tiempo que exponen vulnerabilidades estructurales, como el «acantilado de beneficios» en Estados Unidos, los riesgos de segregación en los centros especiales de empleo europeos y la trampa de dependencia familiar que representa el «problema 8050» japonés. El artículo concluye proponiendo un modelo integrado que combine seguridad universalista, derechos antidiscriminatorios sólidos, financiación pública personalizada, alianzas con el sector privado y servicios robustos de transición.
This article provides a comparative analysis of social protection, welfare, and labor law policies for neurodivergent individuals in Europe, the United States, and Japan. Through a narrative analysis of documented real-life cases, it examines how different legal frameworks, welfare systems, and organizational cultures shape workplace and social inclusion. The article highlights the tensions between the medical and social models of disability, between universalism and particularism in interventions, and between the imperative of inclusion and economic logics such as productivity and conditionality. Despite profound differences in their historical trajectories and institutional architectures, the three contexts share a minimal framework of democratic and economic values, which allows for a critical comparison of the effectiveness, limitations, and future trajectories of public policies for neurodiversity. The analysis focuses on key policy instruments: anti-discrimination directives, reasonable accommodation obligations, quota systems, activation measures, and income support schemes. It draws on emblematic court rulings, corporate programs, and individual experiences documented by advocacy organizations and government agencies. The findings reveal practical convergences regarding effective accommodations —such as sensory adjustments, flexible work arrangements, and alternative hiring processes— while also exposing structural vulnerabilities, including the benefits cliff in the United States, the segregation risks in European sheltered workshops, and the family dependency trap embodied by Japan’s “8050 problem.” The article concludes by proposing an integrated model that fuses universalistic security, strong anti-discrimination rights, personalized public funding, private sector partnerships, and robust transition services.