Oviedo, España
Al margen de su justicia o moralidad, el despido libre no es, pese a lo que suele pensarse desde ciertos planteamientos económicos, la mejor opción regulatoria en términos de eficiencia económica. Intentaremos aquí demostrar que un sistema legal de indemnizaciones tasadas y adecuadas, por las que se traslade a la empresa la carga de colaborar económicamente con los trabajadores en la tarea de hacer frente a la contingencia de pérdida del empleo que éstos sufren con los despidos, singularmente con los despidos arbitrarios e injustificados, pero también con los justificados por causas objetivas, consigue rebajar significativamente los costes sociales del despido, procurando así una solución asignativamente más eficiente en términos económicos.
Principalmente porque de esta manera las empresas dejarán de practicar despidos no estrictamente necesarios, a sabiendas de que tendrán que pagar indemnizaciones por ello. Y, al mismo tiempo, porque los trabajadores verán reducida la necesidad de proveer por su cuenta para cubrir el riesgo de despido, lo que hará que aumente su salario disponible, rebajándose de este modo la presión de la demanda salarial sobre la empresa, que podrá entonces producir con costes más bajos. No convendría por tanto sustituir el sistema legal de indemnizaciones de despido por un sistema de despido libre.
Regardless of its fairness or morality, at-will dismissal is not, contrary to popular belief, the best regulatory option in terms of economic efficiency. We will attempt to demonstrate here that a legal system of fixed and adequate severance payments, which shifts the burden of financially supporting workers to the company in coping with the contingency of job loss they suffer due to dismissals—particularly arbitrary and unjustified dismissals, but also objective ones—significantly reduces the social costs of dismissal, thus providing a more economically efficient solution. This is primarily because, in this way, companies will refrain from carrying out dismissals that are not strictly necessary, knowing that they will have to pay severance for them.
And, at the same time, workers will see a reduced need to provide for themselves to cover the risk of dismissal, which will increase their disposable income, thus lowering the pressure of wage demands on the company, which will then be able to produce at lower costs. It would therefore not be advisable to replace the legal system of severance pay with a system of unrestricted dismissal