El artículo analiza la regla operacional que establece considerar la condición ambiental más desfavorable de los elementos del medio ambiente en la evaluación de impacto ambiental. Esta regla ha sido entendida como una condición esencial para identificar los peores supuestos operacionales del proyecto en su interacción con el medio ambiente. Su propósito es anticipar y prevenir los efectos adversos, facilitando la adopción de decisiones ambientales en contextos de incertidumbre científica o técnica, como aquellos derivados del cambio climático. Se propone una conceptualización de la regla, abordando sus características, naturaleza jurídica, problemas o límites en su aplicación práctica y criterios para su adecuada integración en los instrumentos de gestión que se someten a consideración de la autoridad ambiental.