En octubre de 1863, el Director General de Establecimientos Penales nombra visitadora de la cárcel de mujeres de A Coruña a Concepción Arenal donde tomará contacto, por vez primera, con las malas mugeres. A partir de entonces se enfrentará, desde vivencias personales muy intensas, con la terrible realidad de la vida carcelaria y la rígida administración penitenciaria. A sus desvelos por mejorar las condiciones de las reclusas se unirá la extraordinaria figura de Juana de Vega con quien funda la Sociedad de la Magdalena. En A Coruña escribe sus famosas Cartas a los Delincuentes, primera exposición de su pensamiento penitenciario. Motivaciones no explicadas condujeron a su cese en mayo de 1865. Hasta el final de sus días, la preocupación de Arenal por todo lo que rodea la rama penitenciaria del Derecho le llevará a profundizar en aquellos posicionamientos nacidos en A Coruña.
In October 1863, the Director General of Penal Establishments appointed Concepción Arenal as a visitor to the women's prison of A Coruña and here she would come into contact, for the first time, with the bad women. From then on, she will face, from very intense personal experiences, the terrible reality of prison life and the rigid prison administration. To her efforts to improve the conditions of the inmates will be added the extraordinary figure of Juana de Vega with whom she founds the Society of the Magdalene. In A Coruña she wrote his famous Letters to Criminals, the first exposition of her penitentiary thought. Unexplained motivations led to her dismissal in May 1865. Until the end of her days, Arenal's concern for everything that surrounds the penitentiary branch of Law led her to deepen her positions born in A Coruña.