Tradicionalmente los ordenamientos jurídicos occidentales se resistían a aceptar las sentencias islámicas de repudio, alegando la desigualdad de base entre varones y mujeres que subyace en tales repudios. Este rechazo se articula a través de la “excepción de orden público”, que permitía rechazar el valor de esas resoluciones. Sin embargo, la jurisprudencia europea más reciente parece abandonar su postura tradicional de rechazo para iniciar un camino más favorable al reconocimiento de las resoluciones extranjeras de repudio y un buen ejemplo lo proporciona, entre otras, la reciente sentencia de la Cour de cassation francesa de 17 de marzo de 2021. En el presente trabajo examinamos la jurisprudencia europea más reciente con la finalidad de analizar aquellas causas más comunes de denegación del reconocimiento, así como aquellas otras de flexibilización del orden público en aras de dar entrada a los efectos de la resolución de repudio en el Estado requerido de reconocimiento.
Traditionally Western legal systems have been reluctant to accept Islamic repudiation rulings, on the grounds of the inequality between men and women that underlies such repudiations. This rejection has been based on the "public order exception", which allowed the value of such rulings to be rejected. However, the most recent European jurisprudence seems to abandon its traditional position of rejection to embark on a path more favourable to the recognition of foreign repudiation judgments. A good example is provided, among others, by the recent judgment of the French Cour de cassation of 17 March 2021. In this study we examine the most recent European case law with the aim of analysing the most common grounds for refusal of recognition, as well as other grounds for relaxing public policy to allow the effects of the repudiation decision to take effect in the requested State of recognition.