Las dictaduras fomentan el desastre económico y heredan deudas considerables. Pero las democracias tienen ventajas para enfrentarlas pues los inversionistas no sólo buscan el orden que pueden promover las dictaduras, sino también la confianza en la continuidad de las políticas públicas y la capacidad de cambio. De esa manera, las nacientes democracias latinoamericanas han logrado avances macroeconómicos como el crecimiento y las bajas tasas de inflación