George W. Bush designó a Donald Rumsfeld como secretario de la Defensa. Este personaje ha sido el principal promotor de ideas sobre la amenaza que representa un ataque de misiles balísticas a Estados Unidos. Ello requeriría la “proyección de poderío en el espacio, desde él y a través de él”, es decir: el desarrollo, el ensayo y el despliegue de armas antisatélite con bases en el espacio mismo. Para el autor, deben evitarse las tentaciones de embarcarse en una nueva carrera armamentista.