El negocio de una agencia ya no va solo de conseguir un gran unicornio o una 'gran vaca' a la que exprimir. Su cuenta de resultados depende de su capacidad para gestionar y fidelizar numerosos clientes y anunciantes, que vean en ellas un aliado conocedor de la innovación que necesitan sus marcas para generar negocio. En un entorno publicitario cada vez más fragmentado, donde la presión por demostrar resultados aumenta y las reglas del juego cambian con la desaparición de las cookies, la capacidad de segmentación y la toma de decisiones en tiempo real con los grandes retos y a la vez la gran oportunidad. El mensaje de Julio es claro 'probadnos, no os arrepentiréis'.