Las agencias independientes defienden un ecosistema donde el talento tiene DNI y la creatividad es el helado completo, no la cereza de dentro. En un entorno de anunciantes volátiles que operan a golde de 'drops', los líderes independientes deberían elegir ser francotiradores en los concursos e incluso llegar a plantear la relación con las marcas casi con una necesidad de terapia conjunta previa.