La gestión de concentraciones humanas y situaciones de alteración del orden público constituye uno de los desafíos operativos más complejos en los actuales entornos de seguridad. En estos escenarios, el empleo de la fuerza debe regirse por criterios estrictos de legalidad, proporcionalidad y oportuni- dad, con el objetivo de restablecer la normalidad minimizando riesgos para la población. Las unida- des especializadas en control de masas han desarrollado procedimientos basados en la disuasión, la planifi cación operativa y el empleo progresivo de los medios disponibles. Paralelamente, la evolución de las amenazas y la aparición de escenarios de crisis cada vez más diversos han incrementado la necesidad de contar con capacidades no letales que permitan gestionar situaciones complejas sin recurrir al uso de la fuerza letal. Aquí se analizan los principios de actuación en el control de masas y los principales escenarios operativos en los que estas capacidades podrían resultar necesarias.