México
El objetivo de esta investigación es analizar la relación que existe entre el conocimiento, la educación y la inclusión financiera de los mexicanos y la tenencia de cuentas de ahorro para enfrentar emergencias económicas. Asimismo, se identifican los determinantes sociodemográficos y financieros de la tenencia de estas cuentas de ahorro para emergencias de la población. Para el análisis se utiliza el modelo Probit dicotómico, estimado con datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2018. Los resultados evidencian que el conocimiento financiero, la tenencia de cuentas financieras, la capacitación financiera y la tenencia de activos físicos tienen un efecto positivo y significativo sobre la tenencia de ahorro para cubrir una emergencia. La tenencia de cuenta de ahorro es el predictor más robusto, cuyo efecto en la probabilidad de tenencia de ahorro para emergencias es de 12.96%. Los encuestados con mayor probabilidad de tener un fondo de emergencia son hombres, de mayor edad, casados, con mayor nivel educativo, de localidad urbana y menor número de dependientes. Los hallazgos pueden ser de utilidad para el diseño de estrategias de educación financiera que permitan a la población en general incrementar el acceso a fuentes de ahorro de corto plazo.
The aim of this research is to analyze the relationship between knowledge, education and financial inclusion of Mexicans and the owning of savings accounts for emergencies. The sociodemographic and financial determinants of savings accounts for emergenciesare identified. For the analysis, the dichotomous Probit model is used with data from the 2018 National Survey of Financial Inclusion. Results show that financial knowledge, owning a financial accounts, financial training and owning physical assets have apositive effect on holding savings for emergencies. Holding a savings account is the most important predictor, whose effect on the probability of holding savings for emergencies is 12.96%. The people most likely to have an emergency fund are men, elderly,married, with a higher level of education, from an urban location, and those with few dependents. The findings may be useful for the design of financial education strategies that make it possible to enhance access of population to short-term savings products