Este trabajo analiza la relevancia jurídica de los emojis como manifestaciones del lenguaje digital con posible incidencia en distintos ámbitos del Derecho. En particular, se examina su papel en la formación del consentimiento contractual, su valor probatorio en los procesos judiciales, su eventual proyección en el Derecho de familia y los problemas que plantean en materia de propiedad intelectual. A partir del marco normativo español, de la doctrina reciente y de la jurisprudencia comparada, el estudio sostiene que los emojis no poseen un significado jurídico fijo ni universal, sino que su interpretación exige una metodología casuística, contextual y prudente, atenta al contenido del mensaje, a la relación entre las partes, a las conductas posteriores y a los factores culturales y generacionales que puedan incidir en su comprensión. Se concluye que, más que reclamar una regulación autónoma de los emojis, resulta necesario perfeccionar los criterios jurídicos de interpretación aplicables a la comunicación digital.
This paper analyses the legal significance of emojis as expressions of digital language that may have implications in various areas of law. In particular, it examines their role in the formation of contractual consent, their evidential value in legal proceedings, their potential impact on family law, and the issues they raise in relation to intellectual property. Drawing on the Spanish legal framework, recent legal scholarship and comparative case law, the study argues that emojis do not possess a fixed or universal legal meaning; rather, their interpretation requires a case-by-case, contextual and prudent approach, taking into account the content of the message, the relationship between the parties, subsequent conduct, and the cultural and generational factors that may influence their understanding. It concludes that, rather than calling for autonomous regulation of emojis, it is necessary to refine the legal criteria of interpretation applicable to digital communication.