Estados Unidos
La conducta beligerante de Pyongyang no debe opacar las importantes medidas conciliatorias que en los últimos años adoptó Corea del Norte y que indican que, incluso ahora, se puede alcanzar una solución pacífica. El truco consiste en elaborar un plan que no recompense a Corea del Norte por sus fechorias. De acuerdo con esto, todas las potencias importantes deberían empezar por garantizar la seguridad en toda la península coreana, lo que eliminaría la excusa de Pyongyang para la proliferación nuclear y pondría fin a la parálisis de la última frontera de la Guerra Fría.