Cualesquiera que sean las verdaderas razones de Estados Unidos para invadir Irak, está claro que el petróleo tiene un papel muy importante. Una guerra en Medio Oriente que afectara la producción petrolera de Arabia Saudita elevaría los precios del crudo a niveles nunca vistos, debido al actual descenso de la capacidad de producción de Venezuela y a la fragilidad política de Nigeria.