Colombia
El artículo aborda el problema de la inclusión en los debates actuales de la teoría y la filosofía política. La pregunta central es si el reconocimiento jurídico e institucional de las identidades grupales y culturales es suficiente en los contextos del neoliberalismo autoritario contemporáneo. Para dar respuesta, se recurre a la metodología crítico-hermenéutica, abordando marcos teóricos y conceptuales mediante la interpretación crítica de las condiciones de posibilidad y los límites de la inclusión en clave identitaria en los contextos contemporáneos. El artículo, en un primer apartado, plantea el debate en respecto de la cultura, particularmente en torno a los identitarismos culturares y su análisis crítico; continúa, en el segundo, señalando la importancia de las luchas políticas y las formas de resistencia para la defensa de los principios propios de la democracia. En tercer lugar, sostiene que los movimientos sociales no pueden reducirse a formas de reafirmación identitarias, sino que deben concebirse como formas de constitución de subjetividades políticas. Finalmente, se concluye que, en el marco del neoliberalismo contemporáneo, las luchas políticas deben analizarse a través de las dinámicas históricas de poder, es decir, es necesario repolitizar las luchas por la inclusión, pues de otra forma podrían quedar supeditadas a políticas vacías que no ponen en cuestión las jerarquías existentes.
The article addresses the problem of inclusion in contemporary debates within political theory and political philosophy by asking whether the legal and institutional recognition of group and cultural identities is sufficient in the context of contemporary authoritarian neoliberalism. To this end, the study employs a critical-hermeneutic methodology aimed at the analysis and interpretation of theoretical and conceptual frameworks related to the issue at hand, through a critical interpretation of the conditions of possibility and the limits of identity-based inclusion in contemporary contexts. The article begins by outlining the debate surrounding culture, particularly the critical analysis of cultural identitarianisms; it then highlights the importance of political struggles and forms of resistance in the defense of democratic principles. Third, it argues that social movements cannot be reduced solely to forms of identity reaffirmation but must instead be understood as processes of political subjectivation. Finally, it concludes that, within the framework of contemporary neoliberalism, political struggles must be analyzed through the historical dynamics of power—that is, there is a need to repoliticize struggles for inclusion, as otherwise they risk becoming subordinated to empty policies that fail to challenge existing hierarchies.