A varios meses de la elección presidencial de Venezuela, el régimen de Nicolás Maduro todavía no ha presentado ninguna evidencia que apoye su reclamo de victoria. En su lugar, Caracas reprimió brutalmente a sus oponentes políticos y a la sociedad civil. Nada de esto sorprende. Lo asombroso es el contundente fracaso de la diplomacia internacional para forzar a Maduro a negociar con la oposición, pese a la evidencia convincente de que perdió por una diferencia enorme.
Several months after Venezuela’s presidential election, the regime of Nicolás Maduro has yet to release any evidence to support its claim to victory. In stead, Caracas has brutally repressed its political opponents and civil society. None of this comes as a surprise. What is surprising is the utter failure of international diplomacy to compel Maduro to negotiate with the opposition, despite credible evidence that he lost by a landslide.