Estados Unidos
Innumerables analistas occidentales se apresuraron a desechar las consecuencias de una coordinación entre China, Corea del Norte, Irán y Rusia, cuya meta compartida es debilitar a Estados Unidos y su liderazgo. En varios lugares de Asia, Europa y el Medio Oriente, las ambiciones de los miembros de este nuevo eje ya demostraron ser desestabilizadoras. Gestionar los efectos disruptivos de una mayor coordinación e impedir que el eje trastoque el sistema internacional, deben ser objetivos centrales de la actual política exterior de Estados Unidos.
Too many western observers have been quick to dismiss the implications of co ordination among China, Iran, North Korea, and Russia, which shared aim is to weaken the United States and its leadership. In places across Asia, Europe, and the Middle East, the ambitions of axis members have already proved to be destabilizing. Managing the disruptive effects of their further coordination and preventing the axis from upsetting the global system must now be central objectives of U.S. foreign policy.