Escribir sobre la identidad siempre representa un gran dilema cuando se tiene que justificar qué tanta pertenencia tiene una persona a determinado lugar. ¿Qué pasa cuando somos de dos lugares? ¿Cómo cuantificamos qué tanto pertenecemos a cuál? Igia Scego plantea un monólogo a partir de la cotidianidad que la rodea. Dos culturas, una persona, ¿cuántas identidades?