Gemma Mestres Puyol
La presente sentencia analiza la absolución de un hombre condenado inicialmente por homicidio tras dar muerte al agresor de su hermano. El Tribunal Supremo evalúa si el uso de un machete y la causación de diecisiete heridas constituyen un exceso en la legítima defensa o si, por el contrario, la reacción fue racional ante un peligro inminente para la vida. El fallo destaca la importancia de la presunción de inocencia cuando existen dudas sobre la cronología de la agresión y la necesidad de basar el «exceso extensivo» en datos fácticos probados, no en meras conjeturas normativas.