En multitud de informes coinciden que hay bastante cansancio por la perfección artificial, los diseños perfectos y la hiperproducción y que mucha gente quiere que a las marcas 'se les vean las costuras', que muestren sus procesos. La actitud 'draft-positive' humaniza a las empresas mostrando procesos imperfectos, errores y el oficio humano detrás del producto final.