Cinzia Pallaoro odia dos frases: 'siempre se ha hecho así' y 'no se puede hacer'. Desde su trinchera independiente en Milán, la creativa combate la mente anestesiada por el gran consumo, voluntario o involuntario, de impactos con una mezcla inteligente de rigor estratégico y descaro visual. Defensora de la vulnerabilidad y crítica feroz con el 'purpose-washing' de escaparate, Cinzia apuesta por un liderazgo que prioriza la risa sobre la presión psicológica en las agencias. En las siguientes páginas, disecciona por qué el marketing actual ha perdido el corazón y cómo recuperarlo apostando por la verdad y el instinto.