En un sector tradicionalmente anestesiado por 'spots' de sábanas blancas y personas durmiendo, Ana Robledo ha liderado, especialmente en la última década, una revolución emocional en Pikolin. Desde su obsesión por demostrar que el marketing es, ante todo, una herramienta para remover conciencias, la marca ha trascendido el binomio producto-precio para abrazar un propósito activista: la pasión. En esta charla, nos desgrana las claves de una estrategia valiente que renuncia a los 'pre-tests' para confiar en la intuición, el 'craft' de alta factura y una conexión real con la cultura.