Sevilla, España
Una de las principales novedades que incluye la nueva Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética (ENPE) 2026-2030, esto es, la herramienta de orientación estratégica nacional que integra la política de energía y clima con un horizonte temporal a 2030, es la inclusión de las Comunidades Energéticas y el Autoconsumo Colectivo como herramientas de inclusión energética, o lo que es lo mismo, como instrumentos jurídicos en la lucha contra la pobreza energética en España, mediante el fomento de la participación de consumidores vulnerables en comunidades energéticas, promoviendo proyectos colectivos de generación/consumo compartido, autoconsumo, acceso local a energías renovables, especialmente en zonas vulnerables o zonas rurales. En el presente artículo analizamos estas iniciativas, como la gran oportunidad para promover la equidad energética real en nuestro país, ya que, al facilitar el acceso de los consumidores vulnerables a estos proyectos, se garantizaría que sus necesidades y capacidades sean consideradas, promoviendo un modelo colaborativo que fortalezca su autonomía energética y contribuya a la reducción de la pobreza energética en sus entornos.
One of the main innovations included in the new National Strategy against Energy Poverty (ENPE) 2026-2030-the national strategic guidance tool that integrates energy and climate policy with a 2030 timeframe-is the inclusion of Energy Communities and Collective Self-Consumption as tools for energy inclusion, or in other words, as legal instruments in the fight against energy poverty in Spain. This is achieved by promoting the participation of vulnerable consumers in energy communities, fostering collective projects for shared generation/consumption, self-consumption, and local access to renewable energy, especially in vulnerable or rural areas. In this article, we analyze these initiatives as a significant opportunity to promote real energy equity in our country. By facilitating access for vulnerable consumers to these projects, their needs and capabilities would be taken into account, promoting a collaborative model that strengthens their energy autonomy and contributes to reducing energy poverty in their communities.