Vigo, España
El trabajo analiza la excesiva centralidad del criterio precio en la contratación pública y sus efectos negativos frente a un modelo estratégico orientado a la calidad. Sostiene que la contratación pública debe servir como instrumento para promover sostenibilidad, innovación, cohesión social y autonomía estratégica europea. La normativa europea y la española impulsan una visión basada en la mejor relación calidad-precio, no en el menor coste. Sin embargo, en la práctica persiste la adjudicación al precio más bajo por inercia, restricciones presupuestarias y falsa identificación de eficiencia con ahorro. El protagonismo del precio favorece ofertas anormalmente bajas, reduce la calidad y puede generar precariedad laboral y competencia desleal. También se cuestiona que priorizar el precio sea una solución eficaz contra la corrupción, defendiendo en su lugar más transparencia y profesionalización. Se propone limitar el peso del precio mediante precios fijos, criterios cualitativos predominantes, umbrales de saciedad y la articulación del procedimiento en fases para garantizar niveles mínimos de calidad antes de valorar el precio. La jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea respalda estas fórmulas siempre que respeten proporcionalidad y transparencia.
The paper analyses the excessive centrality of the price criterion in public procurement and its negative effects in contrast to a strategic model oriented toward quality. It argues that public procurement should serve as an instrument to promote sustainability, innovation, social cohesion, and European strategic autonomy. European regulations and the Spanish Public Sector Contracts Act promote an approach based on the best quality–price ratio rather than the lowest cost. However, in practice, contracts continue to be awarded to the lowest bidder due to inertia, budgetary constraints, and a mistaken identification of efficiency with mere savings. The predominance of price encourages abnormally low tenders, reduces quality, and may lead to labour precariousness and unfair competition. It also questions whether prioritizing price is an effective solution against corruption, advocating instead greater transparency and professionalization. The paper proposes limiting the weight of price through fixed prices, predominantly qualitative criteria, saturation thresholds, and the structuring of the procedure in phases to ensure minimum quality standards before assessing price. The case law of the Spanish Supreme Court and the Court of Justice of the European Union supports these mechanisms provided they comply with the principles of proportionality and transparency.