El presente artículo analiza los desafíos que la inteligencia artificial (IA) plantea al Derecho Internacional Público, particularmente en lo relativo a la soberanía, la responsabilidad del Estado y la protección de los derechos humanos. A través de un enfoque teórico-crítico, se examina cómo la autonomía algorítmica transforma las estructuras del orden internacional y exige nuevas formas de gobernanza global. Asimismo, se destaca el papel del soft law —especialmente las recomendaciones de la UNESCO y los principios de la OCDE— como herramientas normativas flexibles ante la ausencia de un tratado internacional vinculante. Finalmente, se propone avanzar hacia una gobernanza internacional responsable, basada en la dignidad humana, la cooperación multilateral y la justicia tecnológica.